lunes, 14 de octubre de 2013

ESTRUCTURAS O POR QUÉ LAS COSAS NO SE CAEN (II): UNA DE INFORMES GEOTÉCNICOS

No hace muchos años, mientras trabajaba en un nuevo proyecto, llegaron al equipo técnico dos informes geotécnicos del área del proyecto de dos empresas distintas. Teníamos un informe preliminar proporcionado por el cliente y otro, encargado por nuestra empresa con el fin de contrastar los datos originales. Pues, como ya deduciréis, no solo no nos ayudó a fijar los parámetros del suelo, sino que nos llevó a una nueva duda, los datos eran tan diferentes que ya no sabíamos cuál adoptar en el diseño de nuestras estructuras.

Sin duda, siempre he considerado la geotecnia como una de las disciplinas asociadas con nuestro trabajo más difíciles de entender y con mayor incertidumbre en su desarrollo. Todavía sigo buscando a algún colega que haya realizado el cálculo de una viga flotante varias veces y haya obtenido resultados parecidos. Nunca he visto una ciencia con tanta fórmula y coeficientes empíricos, que he de reconocer, me pone nervioso; porque es algo que no se puede explicar de forma simple, y eso siempre me ha hecho sospechar del tema.

Si uno busca información, ya sea en libros sobre la temática o buscando en la red, puede encontrar una variedad tal de formulaciones y teorías, que puede resultar fácil demostrar o llegar a la conclusión buscada en cualquiera de nuestros análisis cuantitativos (aunque su veracidad y aplicabilidad no se aproxime a la realidad). Es posible llegar a comprender que la cuantificación de la descripción cualitativa de lo que pasa con un material tan heterogéneo como es el suelo no es fácil (ya que nunca se van a encontrar dos terrenos idénticos dado que las condiciones de contorno son únicas en cada caso) y que nos encontramos con una ciencia empírica donde los modelos matemáticos solo pueden acercarse, con mayor o menor acierto, a lo que pasa en la realidad tampoco lo es. Lo que cuesta un poco más de entender es que basamos nuestros diseños, optimizaciones y desarrollos estructurales en datos que solo pueden considerarse como aproximaciones, sin prestarle un poco más de tiempo y implicación.

Como casi todo en la época de bonanza se ha banalizado la labor de los geotécnicos, los precios bajaron y primaba la cantidad a la calidad, la cuestión era vender informes por kilos y acaparar la mayor cuota de mercado. No culpo solamente a las empresas del estudio del suelo, ya que nosotros, conocedores de esta merienda de negros, no nos importó apretar los precios más allá de los límites razonables, porque siempre había alguien decía “sí” a nuestras pretensiones. Volvimos a confundir el concepto de economía, minimización de los costes y que lo barato, algunas veces, sale caro.

Hasta ahora solo he hecho referencia a las discrepancias que se producen en algunos estudios, sin entrar en las cuestiones de plazo y coste de nuestros proyectos. Pues señores, aunque parezca mentira o algo sobrenatural y volviendo al caso con el que comenzaba el post, la simple lectura de los resultado del primer informe nos llevaban  a la ejecución de las cimentaciones mediante zapatas aisladas con una tensión admisible cercana a 2 kgf/cm2, frente al segundo donde la tensión casi disminuía un kilo y el informe introducía términos como: compactación dinámica del terreno, compactación con reemplazamiento, columnas de grava o pilotes, lo que encarecería nuestro proyecto en unos cuando millones de € y donde el plazo de ejecución se disparaba alrededor de medio año.

En estos momentos no recuerdo bien cual de los dos informes era el más barato, pero como podréis comprobar de repente entraron en juego otras variables, que no se considerarían en el periodo de contratación del estudio y que nos podía a llevar a elegir una solución quizás más cara en plazo y tiempo. Por ellos debemos recordar que hay batallas que se deben perder para ganar guerras, así que no apretemos donde solo podemos obtener peores resultados en nuestro trabajo.

Llegados a este punto, más de uno se realizará la pregunta típica: ¿pues hay muchas obras realizadas y no hay problemas graves en ellas desde el punto de vista geotécnico? Pues si denominamos problemas graves a que las cosas se caigan, os recuerdo, que para que una obra se caiga deben darse más de unas cuantas desgracias juntas, pero estamos rodeados de obras que tienen grandes y graves desperfectos: grietas, filtraciones, roturas de soleras…que tienen en su mayoría un origen de las condiciones del terreno y que nos llevan a soluciones muy caras de reparar (micropilotes, inyecciones de resina, demoliciones parciales y reconstrucciones…). Como es normal estas cosas no se sacan a la luz, al igual que cuando no tenemos un bien día, no nos gustan que nos vean los conocidos. Por otro lado, y ya hice referencia en el primer post de la sección, los coeficientes de seguridad hacen que sea mucho más complicado que las estructuras lleguen al colapso (por ejemplo, podemos adoptar coeficientes de vuelco y de deslizamiento de 1.5 o 2 y coeficiente de 3 para la determinación de la tensión admisible), pero esto no quita que alguna vez se nos vaya la mano y nos llevemos una mala experiencia. Así que nada de jugar con fuego, pero tampoco estar tan del lado de la seguridad que optimizar pierda su significado en nuestros trabajos.

No nos olvidemos de algunos consejos para afrontar los estudios geotécnicos:
  • Es aconsejable leerlo como los periódicos, del final al principio, para empezar por las recomendaciones e ir profundizando en el tema poco a poco.
  • Se debe revisar entero, ya que en distintas partes tiene información interesante que puede complementar las conclusiones.
  • Como todo documento técnico tendrá partes algo más farragosas (por no decir el 80% del documento), así que si hay algo que no se entienda o comprenda, lo mejor es o estudiar un poco o preguntar a alguien que sepa.
  • Como pasa en la vida hay geotécnicos buenos, geniales y malos...intenta buscar a los segundos que son los que son capaces de explicar algo a un niño sobre asientos diferenciales y el chaval lo entiende.
  •  Todo proyecto estructural se basa en su solución de cimentación y esta depende del estudio, así que pongamos cariño en su definición y en su análisis, porque el primer paso para el éxito de un proyecto está ahí.
  • Ya no hay barra libre en ingeniería, así que debemos afinar el lápiz en el alcance de los trabajos de campo, debemos obtener el máximo de información con el mínimo coste.


“La geotecnia no es ese anejo enorme que hace de nuestros proyectos unos magníficos pisapapeles, es la piedra angular sobre la que cimentar nuestras obras”

4 comentarios:

  1. excelente post Manolo, y sublime sentencia final... qué bueno sería que así se entendiese siempre

    permíteme un comentario final, al respecto del tema...

    me pongo por caso el de los dos estudios que describes... uno preliminar, en el cual el autor del estudio no tiene conocimiento de qué se va a construir en el emplazamiento y al que se le dice que el edificio será poco más que una nave industrial... uno posterior y detallado, en el cual el autor sabe que ahí va a ir una estructura con pilares de 1000 Tn y que es una terminal aeroportuaria...

    sí, sé que es un caso extremo, pero tal vez pudieran ir por ahí los tiros

    no sería descabellado que ambas conclusiones fuesen correctas, porque, como me gusta repetir en algunas charlas, el estudio geotécnico es el resultado de un matrimonio de conveniencia entre la estructura y el terreno... pretender hacer un estudio sin saber qué va a edificarse y (peor aún) sin tener noción de qué diantre es una estructura, es acabar simplificando al absurdo y, como bien dices, acaba por salir caro lo que tan barato se compra

    enhorabuena por el blog

    frankie

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    1. Buenas tardes Frankie, muchas gracias por pasarte por el blog y por tu comentario. Es interesante lo que apuntas, ya que es casi vital conocer la finalidad de nuestro estudio, para adaptarlo lo máximo posible a las necesidades reales.
      En este caso no era así, ya que desde el principio el cliente conocía perfectamente que iba a construir y para que realizaba el estudio. Quizás el estudio era muy preliminar y la zona de estudio muy amplia, pero los resultados eran tan diferentes, que era imposible correlacionarnos.
      un saludo y gracias de nuevo

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  2. Yo también considero absurdo hacer un estudio geotécnico sin saber qué se va a construir. Lo lógico es pensar que el que te lo solicita es porque lo necesita porque tiene que construir algo. Nadie se gasta un dinero porque le hace gracia conocer el subsuelo de su finca, vamos, digo yo.

    Llevo 15 años haciendo estudios geotécnicos y he visto de todo, desde empresas que llevaban un penetrómetro a un terreno rocoso (para salir en la foto), o otros que hacian analizar en laboratorio rellenos antrópicos heterogéneos, para justificar ensayos de laboratorio.

    Después de tantos años una cosa me ha quedado clara. Ha habido muchos "profesionales" que se apuntaron al boom de la construcción y se dedicaron a hacer estudios geotécnicos sin tener ni idea y luego se "borraban" cuando habia problemas, alegando que no eran competentes. Para mi la cosa está clara. El que lo firma tiene que ser responsable y por tanto cobrar en consecuencia, nada de enmarronar al arquitecto. Con esta máxima, a ver quien es el guapo que hace un estudio geotécnico por 300 € como veia haciendo últimamente. Para mi el problema radica en la ambigüedad que hay en cuanto a lo que dice la normativa de quien debe ser el autor competente de un estudio geotécnico. Es curioso que sean los geólogos quienes tienen la fama de ser los autores, cuando resulta que para ser técnico competente hay que ser arquitecto, ingeniero o ingeniero técnico. Y por tanto un licenciado en geologia no lo es. Lo más fuerte es que despues he visto que en algun juicio se han "borrado" alegando que no son técnicos competentes y el pato lo ha acabado pagando el arquitecto por utilizar un estudio geotécnico firmado por un geólogo.

    Con todo esto no estoy diciendo que los geólogos no deberian hacer estudios geotécnicos, tan solo reclamo que de alguna manera, segun ley, sean responsables absolutos de lo que firman, y a partir de ahí que decidan a ver cuanto quieren cobrar.

    Un saludo.

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    1. Gracias por tu comentario y esto de acuerdo con lo que apuntas, muy buenas reflexiones sobre lo que ha sido la geotecnia en los últimos años.
      un saludo

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